
Como ya os he contado alguna que otra vez mi hermana Maria es mi fotógrafa amateur preferida del mundo mundial, y digo amateur porque sé que para ella la fotografía es sólo una afición que practica sin motivación económica, pero me parece que sus fotos tienen un toque, un algo, ¡algunas son totalmente mágicas! Así que hace un par de meses la llamé pidiéndole ayuda porque quería hacer un regalo muy especial, una sesión de fotos diferente, con un toque divertido, y ella sin dudarlo respondió que sí.



