
Como ya os he contado alguna que otra vez mi hermana Maria es mi fotógrafa amateur preferida del mundo mundial, y digo amateur porque sé que para ella la fotografía es sólo una afición que practica sin motivación económica, pero me parece que sus fotos tienen un toque, un algo, ¡algunas son totalmente mágicas! Así que hace un par de meses la llamé pidiéndole ayuda porque quería hacer un regalo muy especial, una sesión de fotos diferente, con un toque divertido, y ella sin dudarlo respondió que sí.
Maria se unió a nuestra aventura.

Yo quería fotografiar a Rubén, el sobrino más zalamero de mi familia política. Con vistas a su Primera Comunión cumpliendo con la tradición de hacer un regalo (sé que siempre están los clásicos de medallas, crucifijos o relojes; sin embargo, mi intención de ideas era regalarle momentos inolvidables) María superó el reto y contribuyó a que sin duda Rubén tuviese un regalo más que deseado.
Todo por regalar y acertar

Para planear la sesión empezamos puliendo bocetos a partir de imágenes almacenadas del Pinterest, ¡mi hermana y sus tableros!, aunque con estos y añadiendo más, su fundamental nikon con los distintos objetivos, la improvisación de mi querida cuñada con la vestimenta, la colaboración del resto de familiares, la gentileza de la Óptica Escrivà Lorente con las gafas de sol, el maravilloso paisaje de Javea nuestro segundo hogar, etc etc, haciendo un poco lo que nos apetecía en cada momento, conseguimos este precioso resultado.
No hay mejor guión para la creación que nuestra imaginación

Probando distintas poses

A parte de que disfrutamos muchísimo trabajando con Maria, destacar que nuestro modelo Rubén fue la guinda del pastel

Con los sombreritos, ¡creando estilazo marinero!

Este niño es total




Por supuesto Maria supo captar la magia
¿Qué os ha parecido? Hay más. Después de todo lo que conlleva una Primera Comunión, el trabajo realizado y la ilusión puesta en ello, nos quedaba la presentación del regalo.
María seguidora de naranja&madera participó en su chulísimo taller de encuadernación japonesa del 19 y 20 de marzo, donde tuvo el placer de conocer a Sandra personalmente y como exactamente dice ella: “Yo quería que quedará el regalo como un recuerdo para siempre dándoles a las imágenes el lugar que se merecen”.
Un álbum personalizado de encuadernación 100 % manual: corte de papel, fabricación de tapas, forrado de telas, encolado, cosido, sellado, todo en materiales de buenísima calidad.






Sandra espero que te encante la idea de compartirte en nuestra entrada, ¡el trabajo de Maria quedó impresionante y tu encargo alucinante!


Fotografía: © Maria Puig 2016
P.S. De entre unas casi 900 fotos nos resultó difícil la elección de unas 400, siendo sólo 70, por ajustarnos físicamente al espacio, las afortunadas de lucir impresas en nuestro trabajo.












menudes artistes!! quin regal més bónic!!
Gràcies, la veritat que el resultat a TOTS els interessats ens ha encantat!!