
Llegó el primer día del año nuevo, el uno de enero, la mañana que invita a hacer balance, revisar lo vivido y lo recorrido. Tras tomar conciencia de lo entrenado, lo disfrutado y lo compartido, me doy cuenta que es verdad, ¡los años pasan volando!
Despierto, respiro, siento, pienso y escribo.
Voy al teclado porque seguro que muchos se preguntan qué cambia, cuando todo sigue igual. No, el 2015 ya descansa, no podemos borrar el pasado, difícil. ¿Cómo se describe que el tiempo avanza, que cada instante es irrepetible? Intento escribir la respuesta y la única palabra que surge es intensidad, así vivo yo.
Nuevo año a la vista, objetivos 2015 cumplidos y si supiera que mañana se acaba el mundo, ¡hoy todavía seguiría el mismo camino! Afortunadamente utilizando una frase del gran García Márquez:
“Recordar es fácil para quien tiene memoria. Olvidar es difícil para quien tiene corazón”.
Continuaré ascendiendo montañas para disfrutar del paisaje, seguiré andando procurando ampliar conocimientos, y si al final del camino me preguntan “¿has vivido?”, yo sin decir nada abriré mi galería de imágenes llena de respuestas.

Gracias 2015, ¡HOLA 2016!
Seguiremos con los pies en la tierra, realizando todo desde la consciencia.

