
Un jueves por la tarde de intenso atletismo que finaliza con una sesión completita de chi kung, un viernes matutino de inevitable papeleo de oficina seguida de una tarde como colaboradora de escaparatismo. Sábado despertar y a pilatear, por la tarde me toca hogar: “Limpieza y orden de mi dulce lar”. Domingo madrugar y a runnear, acto seguido de comida familiar…



